La mayoría de las situaciones de estrés surgen del hecho de dar más importancia a determinadas cosas de la que realmente tienen. Es esa magnificación en nuestra cabeza la que finalmente nos desborda y nos conduce a ese estado emocional.
Pero si fuésemos capaces de distanciarnos mentalmente de esas situaciones , lograríamos ver en la mayoría de los casos como efectivamente esas cosas vistas desde la perspectiva adecuada no son tan tremendas como nos parecen. Comenzando a ver las cosas desde esa nueva mentalidad de dar importancia a las cosas de manera realmente objetiva, comenzaremos a acceder a estados emocionales que nos permitirán lidiar con esa clase de situaciones incluso antes de que lleguen siquiera a molestarnos.
Me resulta curioso escuchar a mucha gente ante algún reto o problema comentarios del tipo: “Algún día, me reiré de esto”… A estas personas yo les diría, ¿Por qué esperar a “Algún día”? ¿Por qué no comienzas a reírte ya y te evitas todo ese sufrimiento intermedio?
Nunca olvides que el estrés de por si, no existe. Somos nosotros mismos quienes llegamos a ese estado a través de seguir una dinámica de pensar. Cambia tu dinámica de pensamiento y cambiará tu situación radicalmente.
© 2011 José María Vicedo – http://www.clubsuperacion.com




He sufrido estrés y tengo la experiència de ver las cosas en perspectiva.
Hago una lista escrita de todos los asuntos pendientes y preocupantes, esto me da sensación de control.
Voy trabajando en los asuntos uno a uno por orden de importáncia.
Nunca consigo terminar toda la lista, pero tengo la experiéncia de que todas las listas, al leerlas pasado un tiempo, no contenian nada que mereciera las preocupaciones que en su dia me habian dado. Los asuntos no resueltos no habian alterado en nada a los resultados obtenidos.
GRACIAS POR ESCRIBIR
Tienes toda la razón, Josep. Con la perspectiva que da el paso del tiempo, y recordando cosas que en el pasado nos han preocupado, suele suceder que muchas de esas cosas vemos que no tienen esa importancia que ficticiamente les asignábamos en nuestras cabezas. Con el paso del tiempo vemos la gran diferencia que hay entre las urgencias del días a día y las cosas verdaderamente importantes y capitales de la vida.
¡Muchas gracias por el comentario!