A veces podemos tener la sensación de que las cosas que estamos haciendo nunca terminan por funcionar, o que realmente el esfuerzo que ponemos en algo no merece la pena por la clase de resultados que obtenemos. En esos instantes es fácil tener una sensación de abatimiento. Podemos comenzar a pensar que nuestros objetivos no merecen la pena, o lo que es peor, pueden comenzar a asaltarnos pensamientos del tipo “Seguro que no lo voy a lograr” o “No soy lo suficientemente bueno para lograrlo”… Son momentos en los que se tiene la sensación de estar solo ante los retos que presenta el camino de la consecución de cualquier objetivo que realmente merezca la pena. Realmente son momentos límites en los que se pone a prueba lo mejor de nosotros para continuar tirando hacia delante.
Y es justo en ese momento límite cuando ha de entrar el juego el motor más poderoso que poseemos los seres humanos: el motor del amor por las personas que más nos importan en la vida. Es el momento de encontrar esa fuerza que nos falta en el amor de la gente que nos aprecia y que nos rodea. Muchas veces no somos conscientes del tremendo amor que sienten por nosotros las personas a las que más apreciamos. Como siempre suelen estar a nuestro lado, pasamos por alto lo mucho que nos quieren y nos aprecian. Y los seres humanos somos en muchas ocasiones capaces incluso de hacer más por las personas a las que más queremos, que por nosotros mismos. Utiliza como una fuente extra de motivación para seguir luchando por tus sueños y aspiraciones el amor de todas esas personas. Una madre o un padre serán capaces de hacer mucho más por el bienestar de sus hijos que por ellos mismos. Y bien empleada, esa fuerza impulsora que produce el amor hacia los demás es realmente el recurso definitivo cuando todos los demás recursos parecen fallar. Comienza a decirte a plena voz en tu interior: “Mi familia merece que yo consiga este objetivo”, “Por ellos soy capaz de lograr cualquier objetivo que me proponga”… Esa son la clase de pensamientos que catapultarán tu nivel de motivación hasta límites realmente increíbles.
Haz que suceda. Armado con el poder motivador del amor puedes lograr muchísimo más de lo que crees que puedes.
© 2011 José María Vicedo – http://www.clubsuperacion.com




Excelente estrategia.
Cuando la fuerza de voluntad flaquea, puede ser que lo que realmente nos falte sea un motivo, suficinetemente poderoso, para obligarnos a seguir actuando. Comparto plenamente tu idea, José Mª. El amor, el compromiso, ante una persona importante para nosotros nos puede servir de gran ayuda.
GRACIAS POR ESCRIBIR
He sido testigo en muchas ocasiones de como el increíble poder del amor hacia los demás se convierte en un motivador extraordinario. Ese amor hacia los seres queridos mueve a la acción, hace que dejemos a un lado los miedos, desata lo mejor que hay en nuestro interior… y como muy bien apuntas, pone en marcha ese motor interior de auténtica motivación que nos permite vencer retos que previamente habíamos calificado de insalvables. No hay fuerza en el universo mayor que el amor.
¡Mucha gracias por el comentario!
Cuando las cosas fallan, es cuando nos damos cuenta de lo importante que son nuestra familia y nuestros verdaderos amigos. Cuando las cosas van bien a veces no les prestamos la atención que merecen.
Estoy de acuerdo en que son un gran motor para nuestra motivación.