En un día tan especial en el que los cristianos conmemoramos el nacimiento de Jesús de Nazaret, he querido obsequiar a todos los lectores del blog con una de las oraciones más bellas y con un mensaje más poderoso jamás escritas.

La siguiente oración es conocida como la “Oración de San Francisco de Asís”, aunque sus verdaderos orígenes no se conocen con exactitud. Pero independientemente de sus orígenes, la oración es reconocida como una síntesis del ideario vivido por el santo de Asís. Y sin duda contiene una “receta” infalible que, si se aplicara de manera mayoritaria, solucionaría todos los grandes problemas de este mundo…

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz:
donde haya odio, ponga yo amor,
donde haya ofensa, ponga yo perdón,
donde haya discordia, ponga yo unión,
donde haya error, ponga yo verdad,
donde haya duda, ponga yo la fe,
donde haya desesperación, ponga yo esperanza,
donde haya tinieblas, ponga yo luz,
donde haya tristeza, ponga yo alegría.
Oh, Maestro, que yo no busque tanto
ser consolado como consolar,
ser comprendido como comprender,
ser amado como amar.
Porque dando se recibe,
olvidando se encuentra,
perdonando se es perdonado,
y muriendo se resucita a la vida eterna.

¡Feliz Navidad de todo corazón!

¿Te ha gustado el post? ¡Compártelo!: