Uno de los miedos que más sueños ha destruido es el miedo al ridículo. Son innumerables las personas que no toman acción en pos de sus sueños paralizados por ese temor. Desafortunadamente, no se dan cuenta de que lo que realmente está sucediendo es que permiten que lo que piensen acerca de ellos otras personas tiene más peso que disfrutar de sus mayores sueños y aspiraciones.
Recuerda esto siempre: Si pretendes lograr sueños que realmente merezcan la pena, te garantizo que tendrás que experimentar la sensación de estar haciendo el ridículo más de una vez. Tendrás que salir de la comodidad de estar amarrado al puerto, y comenzar a enfrentarte al mar abierto. Toda aventura de crecimiento y persecución de nuevas metas presupone el riesgo de que otros te juzguen por lo que haces. Siempre es más fácil criticar o reírse del hacedor desde la barrera, que estar trabajando duramente en el terreno de la acción por los sueños.
Ahora bien, permíteme que te haga una pregunta tremendamente importante:
¿Cómo crees que te sentirás al final de tu vida si por haber tenido miedo a hacer el ridículo en algunas ocasiones no emprendiste las acciones necesarias para alcanzar tus sueños? ¿Cómo te sentirías pensando que si tan solo hubieses hecho caso omiso a ese tonto miedo al ridículo tus resultados habrían sido mucho más positivos?… La sensación sería realmente devastadora.
Comienza a poner tus sueños en primer lugar. Lánzate de lleno a por tus sueños, y deja de una vez de darle importancia a la opinión de terceras personas que en la mayoría de las ocasiones lo único que quieren es que fracases para que no puedas demostrarles lo mediocres que son.
Salgamos ahí afuera y permitámonos hacer el ridículo de vez en cuando. Será señal de que estamos avanzando con determinación hacia nuestros mayores sueños.
© 2011 José María Vicedo – http://www.clubsuperacion.com






El miedo es paralizante, nos bloquea en el presente, con lo cual condiciona negativamente el futuro.
Quiero pensar que todos sentimos miedo, al fracaso, al ridículo, al que diran. Lo que ocurre es que los triunfadores, a pesar de que también tienen miedo, hacen igualmente lo que quieren hacer, como si no lo tuvieran.
GRACIAS POR ESCRIBIR
Como bien dices, todos en mayor o menor medida sentimos esos miedos. La diferencia fundamental radica en si dejamos que esos miedos nos paralicen o si por el contrario optamos por superarlos y nos movemos a la acción. Desafortunadamente, millones de sueños extraordinarios se han que dado simplemente en sueños por el efecto devastador de esos miedos.
¡Muchas gracias por el comentario!
Yo muchas veces cuando pienso en la posibilidad de que algo salga mal y hacer el ridículo, me digo a mi misma que prefiero hacer el ridículo que pasarme el resto de mi vida arrepintiéndome por lo que no he hecho. Y ese pensamiento me mueve.
Muy buen artículo.
Esa es una gran estrategia. Cuando sopesamos el coste de no tomar acción frente al hecho de arrepentirnos el resto de nuestra vida por no haber tenido el coraje de actuar, generalmente pasamos a la acción. Y es solo a través de la acción como los sueños se convierten en realidad.
¡Muchas gracias por el comentario!