Uno de los principales obstáculos que encuentro en muchas personas como la causa que les impide ser realmente felices, es vivir repitiendo constantemente el pasado en sus mentes. Especialmente aquellos que dedican una cantidad increíble de tiempo para revivir precisamente todas las circunstancias negativas de su vida. Y desde ese enfoque mental es bien difícil ser feliz en el presente.
Las personas más realizadas mantienen un enfoque diametralmente opuesto. Dedican la mayor parte de su energía a diseñar, construir y avanzar hacia un futuro mejor. Enfocan todos sus recursos en construir un futuro tan apasionante e inspirador que literalmente tira de ellos como un gigantesco imán. Y desde esa perspectiva es bien sencillo moverse a la acción.
Así pues, te pregunto:
¿Estás construyendo el mañana o reviviendo el ayer?
Si pasas demasiado tiempo pensando en el ayer, tal vez ha llegado el momento de cambiar de enfoque. Seguir repitiendo el ayer significa arrastrar un lastre del pasado que te va a impedir tomar altura en el futuro. Supone quedar anclado en hábitos que puede que no sean los más efectivos para crecer y desarrollarte personalmente. Supone en muchas ocasiones buscar la falsa comodidad de lo que ya nos es conocido.
Pero el avance, el crecimiento, el descubrimiento, la pasión,… están en tener objetivos valiosos que perseguir en nuestro futuro. El pasado es algo ya estático, mientras que el futuro está absolutamente vivo y repleto de oportunidades.
Utiliza el pasado del único modo en el que es realmente efectivo: para recordar tus momentos “mágicos” y especiales, para tener como referencia algunos de tus logros que te sirvan como guía de lo que es posible en el futuro, para aprender lecciones que te permitan ser mejor mañana… En definitiva, utiliza solo la parte positiva del ayer.
De este modo, utilizando lo positivo del pasado y canalizando toda tu energía hacia el futuro, comenzarás a generar una dinámica positiva imparable en tu vida y en tu presente.
¡El futuro te está esperando!





¡Importante pregunta! Lo malo es que generalmente queremos construir un futuro sin dejar de vivir el pasado, para no salir de nuestra zona cómoda y esto es imposible.
Recuerdo una frase muy aleccionadora:
Que tu pasado sea un trampolin y no un sofá.
GRACIAS POR ESCRIBIR
Demasiadas personas reviven y reviven su pasado como en un bucle sin fin. Y en ese sentido terminan por no vivir 40 años, sino un mismo año 40 veces. La gasolina de los seres humanos son los sueños, es tener un futuro apasionante que perseguir. Ahí se encuentra la pasión, la energía, el entusiasmo,…en definitiva las ganas con mayúsculas de vivir.
¡Muchas gracias por el comentario!