Me gusta mucho la anécdota que sucedió en una universidad mientras los estudiantes hacían cola para matricularse en la carrera de medicina. Un estudiante se sorprendió de que la persona que iba justo delante de él en la cola era una señora que aparentaba una edad avanzada. Al cabo de un rato, su curiosidad venció a su timidez, y dirigiéndose a la señora le preguntó:
-Disculpe, señora. ¿Va usted a matricularse en la carrera de medicina?
A lo que la señora con una sonrisa le respondió:
-Si, muchacho. Siempre soñé con ser médico, y ahora por fin tengo la oportunidad de hacerlo.
El muchacho un poco asombrado, no pudo evitar comentarle lo que estaba pasando por su mente.
-Pero esta es una carrera que dura 7 años, ¿No cree usted que es demasiado tiempo?
-Mira muchacho-dijo dulcemente la señora-, ahora tengo 75 años, y cuando termine la carrera tendré 82. Pero si no estudio la carrera de medicina también tendré 82 años, y la única diferencia será que no haya cumplido mi sueño.
¡Qué lección más increíble! La señora estaba en lo cierto. El tiempo pasa irremediablemente lo aprovechemos o no. Y cada instante que pasa jamás volverá de nuevo. Te animo a ponerte en marcha de una vez por todas. ¿Has abandonado tus sueños por el camino? Si es así quizás ha llegado el momento de rescatarlos y llevarlos al mundo de la realidad con tu acción. Los años van a pasar igual. La única diferencia la establece lo que hagas con esos años. Esta es una de mis frases favoritas. De hecho siempre la suelo poner en mis tarjetas de visita, y en las tarjetas que utilizo para enviar notas:
“Nunca es demasiado tarde para ser la persona que podrías haber sido”
Te animo a que empieces a trabajar con ahínco para transformarte en esa persona que tu sabes que puedes llegar a ser si decides entregar todo tu potencial a la vida. Recuerda el ejemplo de la señora de esta historia. Con ilusión y pasión por la vida, nunca es demasiado tarde.
© 2010 José María Vicedo – http://www.clubsuperacion.com




Me ha animado mucho este mensaje. A una de las cosas que más vueltas le doy ultimamente es que el tiempo va pasando y no termino de empezar las cosas que siempre he querido hacer.
Tengo que empezar a tomar acción ya.
Creo que de vez en cuando es bueno que reflexionemos un poco y nos demos cuenta de que el tiempo va pasando, y que cada instante que pasa no vuelve. Pero a la vez hay que tener siempre preesente que cada instante de nuestra vida es una oportunidad para comenzar con determinación a perseguir nuestros mayores anhelos y aspiraciones.
¡Muchas gracias por el comentario!
Cada dia que pasa es un dia gastado, aprovechado o no, vivido o no. No volverá. Esto es igual para un joven de 15 años o para un anciano de 90 años.
De acuerdo en que las actividades de uno y otro deban ser distintas, pero lo lamentable és que, como excusa, digan soy demasiado joven uno, o soy demasiado viejo el otro, ambos pasen el dia i no vivan el dia.
GRACIAS POR EL ESCRITO.
Josep, esas dos excusas que tu apuntas, “soy demasiado joven” o “soy demasiado viejo” han sido las causantes de dejar miles de sueños abandonados sin ni siquiera darles la oportunidad de convertirse en realidad. Cada momento de la vida nos llega con sus retos y circunstancias, pero hay algo que siempre podemos controlar: nuestra actitud frente a esos retos y circunstancias. Ahí es donde hay que poner el esfuerzo y las ganas para convertir cada día y cada instante en algo realmente especial.
¡Muchas gracias por el comentario!