“No te preguntes que esperas que la vida te de.
Pregúntate que espera la vida que le des”.
-Viktor Frankl
Cuando una persona vive su vida únicamente desde la perspectiva de recibir, está olvidando que existe otra parte igualmente importante de la ecuación que es la perspectiva de dar. En muchas ocasiones es preciso comenzar dando, para después comenzar a recibir. Y ese dar tiene que ver con nuestro tiempo, nuestra energía, nuestro entusiasmo, nuestro esfuerzo,…
Aquellos que se enfocan en dar lo mejor de si mismos sin necesariamente esperar nada a cambio están abonando el terreno hacia los mayores éxitos en la vida. Cada vez que te surja una oportunidad de dar, ¡Bendícela!
La auténtica realización personal proviene de la existencia de un equilibrio entre dar y recibir.
Analiza tu caso, y si pasas la mayor parte de tu tiempo esperando recibir, recibir, y recibir,… quizás ha llegado el momento de empezar a dar más. Te sorprenderán las sorpresas agradables que la vida te deparará cuando hagas de la filosofía de dar primero algo habitual de tu vida.





Dar a la vida. ¡Magnífico enfoque!
Solo por agradecimiento, a lo mucho que hemos recibido, comenzando por el hecho de venir a este mundo, pasando por todo lo que nos han dejado nuestros antecesores y lo que nos dan personas de nuestro lado (Tu incluido José Ma.) debemos dar.
Otro motivo es que al dar recibimos siempre, como mínimo el placer de sentirnos útiles.
GRACIAS POR ESCRIBIR
Curiosamente, Josep, el mayor beneficiado de dar es propiamente la persona que da. La inmensa satisfacción que produce el ser útil a los demás es una de las mayores satisfacciones de la vida. El dar lo mejor de nosotros en las distintas situaciones de la vida nos hace sentirnos realmente vivos, creciendo, es la esencia de la superación personal…
¡Muchas gracias por el comentario!