Nada empieza a mejorar hasta que uno empieza a admitir que algo funciona mal.
Es increíble la cantidad de personas que se ponen una venda en sus ojos y no asumen que para mejorar han de comenzar a cambiar cosas en su vida.
No hay nada que impulse más un proceso de mejora que ser honesto con uno mismo.
Y eso incluye eliminar la estrategia que utilizan muchas personas que es “suavizar” la realidad.
No puedes auto engañarte diciéndote “tengo algo de sobrepeso” si lo que te sobran son 40 kilos.
No puedes auto engañarte diciéndote “Voy un poco retrasado con ese proyecto” si la realidad es que lo has estado posponiendo por más de 2 años.
Y así podría continuar con otros muchos ejemplos…
Cuando uno se sincera y se enfrenta a la verdad, el camino a seguir aparece claro y nítido.
No hay nada como ser honesto con uno mismo.
Se sincero contigo mismo y habrás dado un paso de gigante hacia tu mejora personal.
Y tras ese paso tan importante, solo te restará respaldar tu compromiso de cambio con la acción.
© 2012 José María Vicedo – http://www.clubsuperacion.com






Una condición muy importante. Ser honesto con uno mismo.
Fijarse propósitos y objetivos con claridad, por escrito y con fecha es muy necesario,porque es saber a donde vamos, pero también hace falta saber de donde partimos y quienes somos. Aquí es imprescindible nuestro reconocimiento sincero y honesto de nosotros mismos, sin autoengaño.
GRACIAS POR ESCRIBIR
Así es, Josep. Muchos planes de acción fracasan precisamente porque quienes los diseñaron no tomaron el tiempo de analizar cual era realmente su punto de partida. Así por ejemplo, si una persona no ha hecho ejercicio durante 10 años, no puede ponerse como objetivo correr una media maratón la semana siguiente. Tendrá que trazar un plan en sintonía con su punto de partida… No hay nada mejor para trazar planes efectivos que un análisis sincero de cual es nuestra situación actual.
¡Muchas gracias por el comentario!