Cuando nos empeñamos en mantener sentimientos de resentimiento y odio estamos malgastando una cantidad muy importante de nuestra energía personal. Esa clase de sentimientos mantiene a nuestra mente ocupada una parte muy importante de nuestro tiempo en la zona negativa. ¿No sería extraordinario estar en paz con nosotros mismos y con todas las personas que nos rodean?
Realmente posees el poder para hacer de esto una realidad en tu vida. Todo lo que tienes que hacer es perdonarte de corazón por todos tus fallos o malos comportamientos del pasado y perdonar a todas las personas que te hayan ofendido de algún modo.
En este momento posiblemente estés pensando que esto que te estoy pidiendo es un imposible. Realmente comparto contigo la idea de que no es fácil perdonar. Todos pensamos que perdonar es como dar nuestro brazo a torcer y perder la batalla. Pero perdonar no es en absoluto nada de eso. El verdadero perdón es comprender que independientemente del daño que se nos haya hecho nosotros somos mucho más grandes que todo eso. Las personas capaces de perdonar de corazón demuestran la verdadera grandeza del espíritu humano. Son personas que han comprendido el verdadero misterio de la vida. Ya lo decía Mahatma Gandhi: “Ojo por ojo y el mundo acabará ciego”.
No nos amarguemos la vida por mantener rencillas que en la mayor parte de las ocasiones se producen por auténticas tonterías. ¡Libérate ahora mismo! Haz una lista de las personas con las que mantienes alguna disputa y perdónalos de corazón. No se trata de darles la razón; simplemente perdónalos y elimina la carga del resentimiento de tu corazón.
Cuando hayas terminado de repasar mentalmente tu lista y hayas perdonado en tu corazón a todas estas personas te sentirás como una persona nueva. Te garantizo que una paz interior como nunca antes habías sentido en tu vida comenzará a inundarte. Saborea y celebra esa sensación de libertad absoluta y de energía positiva.
Concédete el regalo de no guardar rencillas en el futuro. Se un portador de paz y amor, y el mundo comenzará a devolverte en tu vida su propio reflejo. Conviértete en un ejemplo poderoso para tus seres queridos, que apreciarán en ti la fortaleza de carácter propia de aquellos que son capaces de perdonar de corazón.
© 2011 José María Vicedo – http://www.clubsuperacion.com






Cuando perdonamos es como si soltaramos lastre. Nos sentimos liberados y realmente los más beneficiados somos nosotros mismos.
Manolo, no hay nada más liberador que el hecho de perdonar de corazón. Perdonando abrimos las compuertas de la negatividad en nuestras vidas. Y es cierto, los mayores beneficiados en el acto del perdón somos nosotros mismos.
¡Muchas gracias por el comentario!
Una gran verdad, difícil de entender y de hacer.
He visto a familiares que realmente se aman, y no se dirigen la palabra porqué cada uno cree que es el otro quien debe dar su brazo a torcer, pidiendo perdón en primer lugar. ¡Que gran error! Si todos pudiéramos entender y aplicar solo una frase de tu escrito de hoy, con esto bastaria.”Independientemente del daño ES MAS GRANDE, quien pide perdón” y es quiem más gana con ello. Solo el ego mal entendido nos hace pensar que es más débil y que se humilla.
GRACIAS POR EL ESCRITO.
Josep, ¡que grandes verdades has plasmado con tu comentario! Cuantas situaciones negativas se mantienen por simple orgullo, que muchas veces duran años o vidas enteras, y que podrían ser solucionadas simplemente perdonando.
La vida es demasiado breve y maravillosa para vivir condicionados por rencillas y cuentas pendientes. No hay nada más grande que el amor.
Y como bien dices, el mayor beneficiado no es el perdonado, si quien pide perdón. Pedir perdón nunca te humilla, sencillamente te hace más grande como ser humano.
¡Muchas gracias por el comentario!