Si tuviese que resumir en una breve frase que es la excelencia, lo haría del siguiente modo:
La EXCELENCIA es el arte del “EXCESO POSITIVO”.
Algo es excelente cuando ofrece mucho más de lo que es esperado. Destacamos como excelente el servicio de una empresa cuando “excede” nuestras expectativas. Ese arte de dar algo más es la verdadera esencia de la excelencia.
Por eso es bueno de vez en cuando realizar un pequeño autoanálisis en el que nos preguntemos si estamos manteniendo esa filosofía de “dar algo más” en nuestra vida, o por el contrario si nos mantenemos utilizando la ley del mínimo esfuerzo haciendo solo lo imprescindible para cubrir el expediente.
Los grandes realizadores hacen de ese “arte del exceso positivo” una realidad todos y cada uno de los días de su vida. Dan ese “extra” en su trabajo, sus relaciones, sus cuidados personales, su contribución,… Se enfocan en dar absolutamente lo mejor de ellos mismos en busca de esa excelencia personal.
En muchas ocasiones, cuando imparto conferencias y seminarios en empresas, suelo hacer mucho hincapié en una idea. Son muchas las empresas que persiguen el logro de la excelencia empresarial. Pero desde mi punto de vista, antes de darse la excelencia empresarial ha de darse la “excelencia personal”. Cada una de las personas que forman parte de esa estructura llamada empresa ha de perseguir a su vez su propia excelencia personal. De ese modo estaremos multiplicando las posibilidades de que la empresa alcance la excelencia, y de que esa excelencia se mantenga a lo largo del tiempo. Y lo mismo sucede con las familias, instituciones, asociaciones,… El punto de partida siempre ha de ser el logro de nuestra excelencia personal. Recuerda:
La EXCELENCIA es el arte del EXCESO POSITIVO.
Enfócate en ofrecer ese “exceso positivo” que diferencia a los verdaderamente grandes del resto.
© 2011 José María Vicedo – http://www.clubsuperacion.com




José Ma. De tu escrito de hoy he sacado dos ventajas:
1) Recordar una frase que dice: Las personas extraordinarias son las que hacen las cosas ordinarias de uns manera “extra”.
2) Recordar que una vez aprendida la frase… ¡No la puse en práctica! ¡Que fácil es dejarse arrastrar por la rutina!
GRACIAS POR ESCRIBIR
Al final, la parte de tomar acción siempre es la determinante. Es lo que más nos suele costar a todos. Generalmente sabemos lo que tenemos que hacer, porque suelen ser cosas de sentido común, pero lo importante es tomar acción y hacerlo.
¡Muchas gracias por el comentario!
Jose M. pienso que para ser realmente excelente, hay que empezar siendolo a nivel personal, dando siempre algo mas, y algunas veces es duro porque no siempre recibes lo mismo que das. A nivel profesional pasa lo mismo pero me doy cuenta que aunque no siempre reciba lo mismo que doy si he detectado que recibo mas que los compañeros que no aportan ese granito extra. Gracias!
Así es José. La búsqueda de la excelencia es algo que depende única y exclusivamente de uno mismo. Nadie eleva sus estándares de excelencia a menos que tome una decisión propia comprometida con ese objetivo. Y efectivamente en muchas ocasiones es duro como tú apuntas porque a nuestro alrededor no abunda precisamente esa filosofía de la excelencia. Pero desde luego siempre merece la pena el esfuerzo, porque ese es un camino que siempre conduce a la superación personal y a dar lo mejor de nosotros mismos. Nos induce a crecer y a ser cada día un poco mejores.
¡Muchas gracias por el comentario!