Uno de las distinciones más importantes que puedes hacer a la hora de trabajar en tu desarrollo personal consiste en tomar conciencia de que existe un elemento primordial que has de cuidar al máximo si deseas producir grandes resultados. Y ese elemento primordial eres tu mismo. Es fundamental que tomes el tiempo necesario para cuidarte y de ese modo ser mucho más eficaz en cada uno de los proyectos que decidas emprender. Desafortunadamente son demasiadas las personas que no tienen en cuenta este importante factor, terminando por darse cuenta cuando ya es demasiado tarde y se encuentran absolutamente "quemados". Si quieres que un hacha corte correctamente, tendrás que tomar algo de tiempo para afilarla y cuidarla. Si quieres que un automóvil se mantenga con capacidad de brindarte un servicio óptimo tendrás que cuidarlo periódicamente. Y por supuesto y mucho más importante, si tu quieres rendir a tu mejor nivel has de tomar consistentemente un tiempo para prepararte, cuidarte y mejorar.
Y en este aspecto, como en otros muchos aspectos claves de la vida, el gran secreto se encuentra en ser capaz de lograr un equilibrio entre momentos de darlo todo y momentos destinados a "cargar las baterías". Si estamos todo el tiempo enfocados en darlo todo, a buen seguro terminaremos totalmente agotados y exhaustos pagando bien caras las consecuencias. Y lo contrario es igualmente cierto: jamás conseguirás nada realmente significativo si ocupas todo tu tiempo con actividades de relax y placenteras. Es en el equilibrio entre ambos puntos donde se encuentra uno de los grandes secretos de la realización personal y el éxito verdadero. Existe un tiempo que ha de ser de preparación, planificación, descanso... pero con la finalidad de canalizar posteriormente toda esa energía acumulada y enfoque a nuestros proyectos y objetivos dándolo todo en forma de acción masiva.
Así pues, te invito a que confecciones un plan de acción personal en el que des cabida a formas que sean realmente gratificantes y válidas para ti a la hora de cargar a tope tus baterías. En definitiva se trata de elaborar una lista de posibles acciones que han de servirte para ser más efectivo en el futuro. Y en esa lista pueden tener cabida actividades de todo tipo: a nivel físico, emocional, espiritual, social...
Por ejemplo, son muchas las personas que por estar únicamente centradas en su trabajo, dejan a un lado cuidar de su salud. A estas personas les vendría bien incorporar en su lista como una actividad prioritaria a poner en marcha el inicio de un sencillo plan de ejercicio. Los beneficios que ese simple acción aportaría a su vida en la forma de incrementar sus niveles de energía serían espectaculares. Para otras personas su plan podría incluir unos minutos cada día dedicados a meditar o reflexionar sobre aspectos importantes de su vida. O simplemente una sesión de unos minutos dedicados a relajarse y respirar de manera adecuada. En definitiva, acciones que te ayuden a mejorar tu posesión más preciada: tu vida.
Lo mismo sucedería incorporando acciones en el resto de áreas: a nivel social, espiritual o emocional. Cuando uno se preocupa de mejorar su "capacidad de producir", la calidad de sus resultados y sobre todo la calidad de su vida da un salto cualitativo muy importante. Y en definitiva eso es algo que todos anhelamos, tener la capacidad de mantenernos activos y efectivos durante muchos y muchos años. Para ello, es vital que empieces a cuidarte todo lo que te sea posible.
La tarea para esta semana será simplemente elaborar una pequeña lista de acciones que puedes poner en marcha para cuidarte y mejorar tu "capacidad" de producir. Formas que te ayuden a "cargar las baterias". Y descubrirás cuando hagas esa lista que a veces cosas tan sencillas como parar 5 minutos a tomar un te verde y descansar, te pueden ayudar a ser mucho más efectivo en tus esfuerzos. Aprende a cuidarte y estarás dando un paso de gigante a la hora de convertirte en una persona capaz de lograr grandes resultados.