“Nadie puede evitar que elijas ser excepcional.”
-Mark Sanborn
Las preguntas que nos hacemos a nosotros mismos tienen una importancia tremenda. Realmente, las preguntas son la esencia del pensamiento humano. La mente humana basa su funcionamiento en el hecho de hacerse preguntas y buscar las respuestas a esas preguntas. Por eso no es nada descabellado afirmar que la calidad de las preguntas que nos hacemos de manera consistente determinan nuestro potencial de resultados en la vida.
Y hoy voy a tratar un tema de una relevancia tremenda en relación a las preguntas que nos formulamos. Existen dos preguntas que marcan de manera inconsciente el modo en que enfrentamos nuestra vida. Dependiendo cual de ellas sea la que predomina en nuestra forma de pensar, nuestras posibilidades de éxito se verán potenciadas o mermadas. La mayoría de personas no son ni tan siquiera conscientes de la dinámica que están generando en su vida basada en la pregunta que han elegido como fuente de sus acciones.
Veamos cuales son esas dos preguntas y porque la elección de una o otra como forma predominante de pensamiento tiene tanta importancia. Estas son las 2 preguntas:
1.-¿Qué tengo que hacer?
2.-¿Qué quiero llegar a ser?
La mayor parte de las personas utiliza como pregunta básica en su vida la primera de las preguntas. Constantemente se está preguntando que es lo que tiene que hacer. Y guiados por esa pregunta únicamente consiguen mantenerse ocupados todo el tiempo. Pero en muchos casos ese estar ocupado no les está acercando hacia los resultados que realmente desean en la vida.
Los grandes realizadores siempre se formulan la segunda pregunta. Enfocándose con claridad en primer lugar en lo que quieren llegar a ser, están sentando las bases para poder determinar después con sencillez que es lo que tendrán que hacer para llegar allí. Recuerda que el enfoque primero ha de estar siempre en el ser, para poder pasar después de manera efectiva al campo del hacer.
Así pues, esa es la gran pregunta: ¿Qué quiero llegar a ser? Enfócate en responder con claridad a esta pregunta, y verás como lo que tienes que hacer empieza a aparecer de manera clara en tu mente.
© 2011 José María Vicedo – http://www.clubsuperacion.com




El dia a dia nos tiene tan absorbidos que muchas veces no somos capaces de pensar en lo importante. A veces tengo la sensación de que son tantas las cosas por hacer que no queda tiempo para parar un poco y pensar.
Enrique, vamos en muchas ocasiones con el piloto automático conectado todo el rato. Nos preocupamos de hacer, hacer y hacer, pero no somos conscientes en muchas ocasiones que ese hacer no nos está haciendo avanzar en la dirección que deseamos para nuestra vida. A veces es muy importante parar un poco y reflexionar sobre algunas preguntas importantes. Y la pregunta ¿Qué quiero llegar a ser? es sin duda una de esas preguntas fundamentales.
¡Muchas gracias por el comentario!
Me has hecho pensar José Ma.
Dos preguntas que podemos utilizar como una excelente herramienta para analizar en cada momento o en cada actividad si solo nos movemos sobre el mismo sitio o si avanzamos en la dirección que realmente queremos.
GRACIAS POR ESCRIBIR
Josep, como bien dices, la pregunta ¿Qué quiero llegar a ser? marca la dirección. Una vez tenemos clara esa dirección, nos podemos formular ¿Qué tengo que hacer para llegar hasta allí? De ese modo estamos desatando toda la magia y el poder de estas dos fascinantes preguntas. Pero en este caso, el orden en el que nos la formulamos es tremendamente importante.
¡Muchas gracias por el comentario!
Buen planteamiento sencillo a primera vista, sin embargo, lo que creo por una parte, es que demasiada gente no cree que pueda elegir qué o quién desea ser y por otra parte, el que cree que puede elegir, no sabe qué elegir.
Esto lleva a las prrsonas a vivir su realidad, es màs fàcil.
También pienso que las personas cn carácter y determinación llevan la segunda pregunta en mnte desde que nacen…
Prrdon por la escritura, estoy dsd el mvil.
Saludos y enhorabuena al autor. Sigue trabajanfo así!