En cualquier sitio que nos encontremos, tenemos básicamente 3 opciones entre las que elegir: una primera opción es dejar ese sitio igual que lo encontramos, una segunda opción es dejarlo peor, y una tercera opción es transformarlo en algo mejor.
Y por supuesto es esa tercera alternativa la que realmente marca toda la diferencia positiva.
Comencemos por la casa en la que vives. Independientemente del tamaño, del estado o del nivel de esa casa, siempre existe la opción de mejorarla en algo. Piensa por un instante en cosas que podrías añadir o eliminar, que impactarian positivamente en tu bienestar y disfrute. Piensa en algunos cambios que te ayudarían a ser más efectivo y organizado. Comienza a crear espacios en los que te sientas cómodo y capaz de dar lo mejor de ti mismo. Es realmente increíble el impacto positivo que puede tener sobre tu nivel de energía el simple hecho de disfrutar de espacios organizados.
Y comienza a hacer lo mismo en tu lugar de trabajo. En la medida que te sea posible, haz tu espacio personal, limpio y eficiente, de manera que pueda fluir fácilmente el mejor de tus desempeños.
Una buena costumbre es comenzar a hacerte de manera habitual las siguientes preguntas, en cualquier lugar que te encuentres:
¿Cómo puedo mejorar este lugar? ¿Qué podría añadir o eliminar para transformarlo positivamente? ¿Qué puedo hacer para sentirme mejor? ¿Qué puedo hacer para que los demás también se sientan mejor? Y sea cual sea la respuesta, comienza a actuar en consecuencia. Descubrirás que muchas veces, pequeñas transformaciones positivas de esos espacios, producirán mejoras increíbles en tu estado emocional. Es fundamental dar la importancia que merecen a los espacios en los que nos desenvolvemos.





Son cosas en las que generalmente no pensamos, pero que tienen una gran importancia y pueden ayudarnos mucho a sentirnos mejor.
Todos tenemos nuestros lugares favoritos y es precisamente porque esos lugares nos ayudan a sentirnos mejor.
Efectivamente, hay una gran relación entre nuestro entorno y como nos sentimos, porque evidentemente nos influye. Por eso es una buena estrategia para mejorar nuestros estados emocionales.
¡Muchas gracias por el comentario!
Ya se me ha ocurrido la primera idea gracias a tu artículo. Esto además creo que también guarda relación con la sabiduría del Feng Shui. Que se basa en normas muy básicas para que fluya la energía. Muy interesante el aporte. Gracias
Pues me alegra que el artículo te haya servido. Y ciertamente las culturas orientales suelen tener mucho más en consideración el tema de los espacios y su decoración como elementos que influyen en nuestro bienestar. Hay bastante que aprender de ello.
¡Muchas gracias por el comentario!