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COMO
DESTRUIR SUS CREENCIAS LIMITADORAS
Son innumerables
las personas que creen que son las circunstancias las que controlan
sus vidas y que el ambiente les configura tal y como son. Jamás
ha existido una mentira mayor. No son las circunstancias de nuestras
vidas las que nos configuran, sino nuestras creencias acerca de
lo que significan esas circunstancias.
Conviene recordar que la mayoría de nuestras creencias son
generalizaciones sobre nuestro pasado basadas en nuestra propia
interpretación de experiencias placenteras o dolorosas que
hayamos vivido.
Una gran mayoría de personas no decide conscientemente cuales
son sus creencias. Sus creencias se basan a menudo en una mala interpretación
de experiencias pasadas. Y una vez que adoptamos una creencia solemos
olvidar que se trata simplemente de una interpretación.
Nuestras creencias tienen diferentes niveles de certidumbre e intensidad
emocional, y dependiendo de esa intensidad podemos clasificarlas
dentro de tres categorías: opiniones, creencias y convicciones.
Una opinión es algo sobre lo que nos sentimos relativamente
seguros, pero se trata de una certidumbre únicamente temporal
porque puede cambiarse con facilidad. Una creencia en cambio se
forma cuando comenzamos a desarrollar una serie de referencias más
amplia y sobre todo cuando experimentamos una fuerte emoción
acerca de esas referencias, que nos aportan un sentido de certidumbre
absoluta acerca de algo. Una convicción sin embargo va más
allá de una simple creencia sobre todo por la fuerte intensidad
emocional que se vincula a una idea. Una persona que ha transformado
una creencia en una convicción no sólo se siente segura
sino que incluso se enfada si se la cuestiona. Desde un punto de
vista positivo las convicciones pueden brindarnos un increible poder
porque nos impulsan a actuar. Una persona con una convicción
de carácter positivo se muestra tan apasionada sobre su creencia
que está dispuesta incluso a arriesgarse a ser rechazada
o hacer el ridículo en interés de su convicción.
Lo mejor que puede hacerse para dominar cualquier ámbito
de su vida es transformar sus creencias positivas en una convicción.
De este modo se sentirá impulsado a tomar acción sin
importar la clase de obstáculos que aparezcan en el camino.
Para crear cambios positivos en nuestros comportamientos, que sean
consistentes y perdurables hemos de cambiar las creencias que están
sosteniendo nuestros comportamientos. Así, por ejemplo, a
una persona que mantenga la creencia "Yo soy poco inteligente"
le resultará muy difícil emprender tareas en las que
crea que es necesario cierto nivel de inteligencia.
Las creencias no son más que sentimientos de certidumbre
sobre algo. Si, por ejemplo, tiene la creencia "Soy atractivo"
lo que está realmente diciendo en el fondo es "Tengo
la certidumbre de que soy atractivo". Esta certidumbre está
basada en nuestras experiencias pasadas. Si en varias ocasiones
nos han dicho "Que guapo estás" o "Que bien
te sienta ese traje", etc...hemos ido acumulando certidumbre
en el sentido de llegar a creer que somos atractivos. Lo mismo sucede
con nuestras creencias negativas.
No hay nada que limite más a los seres humanos que las falsas
creencias de incapacidad o falta de recursos. Es importante que
usted determine en este mismo instante que creencias le están
privando de avanzar hacia la vida que realmente desea.
Las creencias destructivas suelen ser del tipo de: "Soy demasiado
joven", "Soy demasiado viejo", "No tengo la
formación necesaria", "No tengo recursos económicos",
"Soy un perdedor", "Soy una persona insegura"...
y la lista podría seguir infinitamente.
Comencemos ahora mismo a cambiar esas creencias que no nos sirven
para nada y que nos están paralizando. Voy a pedirle que
realice un ejercicio que en su primera fase no es agradable de realizar,
pero que le garantizo que una vez realizado le hará sentirse
liberado de sus antiguas creencias y le capacitará para sustituirlas
por otras que le catapulten hacia el logro de sus mayores sueños.
El proceso que vamos a seguir consiste en asociar el mayor dolor
posible al hecho de mantener la creencia negativa y asociar cantidades
gigantescas de placer a la nueva creencia capacitadora.
Comencemos el proceso. Haga una lista de aquellas creencias que
desea destruir y seleccione aquella que le están afectando
más negativamente. Con esta creencia vamos a realizar el
ejercicio.
Imagine que ha transcurrido un año en su vida y continúa
manteniendo esa creencia. ¿De qué cosas positivas
le ha privado mantener esa creencia negativa durante este año?
¿Se encuentra mejor físicamente, emocionalmente, financieramente
o espiritualmente debido a mantener esa creencia o se encuentra
peor? ¿Qué ha costado a sus seres queridos que usted
mantenga esa creencia? Haga que el dolor asociado a mantener esa
creencia sea lo más intenso posible.
Vayamos ahora cinco años adelante en su vida manteniendo
esa creencia negativa. ¿Qué le ha costado en su vida
mantener esa creencia cinco años más? ¿Está
mejor o peor? ¿Qué le ha costado emocionalmente, físicamente,
financieramente y espiritualmente? ¿Qué le ha costado
a sus seres queridos? Intensifique el dolor de mantener esa creencia
negativa.
Vayamos ahora diez años adelante en su vida. Diez largos
años manteniendo ese lastre negativo. ¿Qué
ha sucedido en su vida? ¿Se encuentra mejor o peor? ¿De
que experiencias no ha podido disfrutar a causa de esa creencia?
¿Sigue vivo? ¿Qué les ha costado a sus seres
queridos? ¿Cuánto dolor ha traido a su vida esa maldita
creencia?
Y ahora vayamos veinte años adelante en su vida. ¿Qué
siente? ¿Ha perdido alguna de las cosas que más valoraba
a causa de esta creencia? Asocie un nivel de dolor máximo
al hecho de mantener esta creencia.
Ahora, partiendo de esa situación de intenso dolor, dese
cuenta de que nada de eso ha sucedido todavía. Usted tiene
la oportunidad de hacer que su vida sea muy diferente si decide
cambiar ahora mismo esa creencia que le está privando de
alcanzar la vida que desea y merece.
Adopte una nueva creencia positiva para sustituir a la anterior
y sígame en el recorrido apasionante de desplegar a lo largo
del tiempo su nueva creencia capacitadora.
Vayamos un año adelante en su vida. Usted ha pasado ya todo
un año viviendo en sintonía con su nueva creencia.
¿Qué cosas positivas le ha aportado a su vida? ¿Se
siente mejor físicamente, emocionalmente, financieramente
y espiritualmente? ¿Qué impacto positivo ha generado
en sus seres queridos? Saboree y asociese plenamente a la sensación
de felicidad y gozo que está visualizando.
Vayamos cinco años adelante en su vida. ¿No es increible
comprobar el tremendo impacto positivo que ha tenido en su vida
mantener su nueva creencia cinco años? ¿Qué
experiencias positivas han llegado a su vida? ¿Qué
visión tiene de la vida ahora? ¿Es usted más
feliz? ¿Ha crecido su nivel de confianza en usted mismo?
Situémonos ahora diez años adelante en el futuro.
Toda una década apoyado en esa extraordinaria creencia positiva.
Saboree todo lo que ha crecido en su vida debido a su nueva creencia.
Disfrute observando el impacto sobre sus seres queridos. Celebre
el tipo de persona en la que se está convirtiendo.
¿Y que tal si vamos ahora veinte años adelante en
su vida? ¿Qué clase de vida le espera allí?
¿Qué emociones positivas le inundan después
de veinte años comprometido a su nueva creencia? Saboree
y celebre esa vida legendaria que ha creado.
¿No se siente extraordinariamente bien al finalizar el ejercicio?
Le diré de donde viene su felicidad. Durante unos instantes
ha sido capaz de ver lo que su vida puede llegar a ser si se reta
a pulverizar sus creencias limitadoras y las sustituye por aquellas
que le impulsen a despertar ese gigante que permanece dormido en
su interior.
Acaba de ver un atisbo de su grandeza y potencial como ser humano.
No permita que sea una sensación momentánea. Conviértase
en un detective del éxito y busque cuales son las creencias
de los grandes triunfadores a quienes admira. ¿Qué
cree que les hace diferentes? ¿Cuáles son las creencias
que les separan de los demás? ¿Cómo podría
usted incorporar creencias tan poderosas como las suyas a su propia
vida? Comience a tomar conciencia ahora mismo de que aunque la sociedad
y el ambiente que le rodea pueda empeñarse en predecir su
destino es únicamente usted quien puede determinarlo.
Pulverice de una vez por todas sus limitaciones, alce el vuelo y
haga que su vida real supere sus mayores sueños.
© 2003 JOSE MARIA VICEDO
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