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CINCO
INGREDIENTES QUE HAS DE INCORPORAR A TU VIDA SI DESEAS LOGRAR GRANDES
RESULTADOS
Si se analiza con detenimiento cuales son las principales diferencias
entre las personas que logran grandes resultados y el resto, es
muy sencillo comenzar a detectar determinados elementos, que son
los que finalmente suponen toda la diferencia. Si hay una conclusión
clara a la que he llegado después de estudiar intensamente
las claves que conducen a la excelencia humana esta es sin lugar
a dudas, que el éxito siempre deja pistas. El éxito
no llega por casualidad. Existen una serie de patrones de acción
muy claros, coherentes y lógicos, que una vez desarrollados
conducen a la excelencia. Y lo mejor de todo es que están
al alcance de todo el mundo. Todos podemos hacer aflorar nuestro
increíble potencial, si comenzamos con algo tan sencillo
como una decisión poderosa y firme de hacerlo. Sencillamente
hay que aprender a poner en marcha a pleno rendimiento nuestra mente
y nuestro cuerpo.
Seguro que en más de una ocasión, viendo los resultados
de las personas a las que más admira le han asaltado algunas
preguntas: ¿Qué tienen de especial todos los grandes
líderes que han existido a lo largo de la historia de la
humanidad? ¿Qué les ha permitido rendir de manera
consistente a lo largo de su vida produciendo resultados espectaculares?
¿Qué les hace perseverar día tras día
mientras persiguen sus mayores sueños? ¿De dónde
sale esa energía que parece inagotable que les hace alcanzar
logros de tanta envergadura? Muchos son los factores que pueden
explicarlo. Pero creo que hay una serie de rasgos fundamentales
que destacan por encima de todos los demás, y que son la
verdadera base de su grandeza.
Estos son los
cinco ingredientes básicos que ha de incorporar a su vida
si desea conseguir grandes resultados:
Rasgo número
uno: ¡Una pasión ilimitada!
La pasión es el combustible de la excelencia humana. Es imposible
encontrar cualquier gran logro en la historia de la humanidad que
no haya estado acompañado por una pasión ilimitada
que impulsara ese proyecto. Todos los grandes triunfadores han sido
capaces de descubrir una pasión que les consume, que les
brinda el impulso, la energía y el coraje necesario para
perseguir sus mayores sueños sin desfallecer a lo largo del
camino. Cuando una persona siente pasión por lo que hace,
le es posible comenzar a desatar en cada instante todo su máximo
potencial. La pasión es lo que mantiene a Bruce Springsteen
dándolo todo en cada uno de sus conciertos después
de más de 30 años trabajando duramente en el mundo
de la música. La pasión es lo que mantiene a Michael
Schumacher luchando en cada una de las carreras en las que participa
para ganar, después de haber ganado varios campeonatos del
mundo. La pasión es lo que mantiene a Vicente Ferrer entusiasmado
con su proyecto de mejora de las condiciones en la vida de cientos
de miles de personas en la India a pesar de los incontables obstáculos.
Por pasión uno madruga, se mantiene a pleno rendimiento durante
todo el día, y no tiene inconveniente en trabajar y desarrollarse
hasta altas horas de la noche. Es imposible alcanzar la grandeza
sin pasión por ser y hace algo grande. Independientemente
de que sus aspiraciones sean convertirse en un padre o una madre
fuera de serie, un campeón olímpico, el creador de
un imperio, o un investigador reconocido a nivel mundial, todo comienza
con la pasión. Si toma la decisión de incorporar a
partir de ahora mismo grandes dosis de pasión a su vida,
habrá dado el paso más importante hacia la grandeza.
Comience a apasionarse por todo. Encuentre pasión en el simple
hecho de contemplar un pájaro o una flor. Trate a sus hijos
y a las personas que más le importan con pasión. No
escatime a lo largo del día ninguna ocasión que se
le presente para desatar su pasión, y demostrar elocuentemente
que está vivo. El futuro siempre pertenece a quienes están
dispuestos a enfrentarse con pasión absoluta a la vida.
Rasgo número
dos: ¡Un entusiasmo imparable!
«Nada grande se hizo nunca sin entusiasmo.»
-Ralph Waldo Emerson
Como Ralph Waldo Emerson solía decir: Nada grande se
hizo nunca sin entuaismo. Todos hemos escuchado en alguna
ocasión el comentario Hoy me he levantado con el pie
izquierdo. Las personas que lo utilizan quieren significar
que el día empezó mal y que está continuando
dentro de la misma tónica. El ser humano tiende a mantener
la inercia en su vida. Por ello, resulta capital que aprendamos
a crear una inercia positiva y que creemos el hábito de iniciar
cada uno de nuestros días llenos de entusiasmo por vivir.
Muchas personas condicionan su estado de ánimo diario al
tiempo que hace, al tráfico que se encuentran de camino al
trabajo, a si ganó o perdió su equipo favorito, a
si su esposa o esposo les ha gritado y a un sin fin de circunstancias
que desde luego escapan de su control. Esa siempre es la salida
cómoda del perdedor. Se enfoca en buscar y encontrar excusas
por todas partes en lugar de enfocarse en lo único que realmente
puede llegar a controlar: su propia actitud. Independientemente
de todo lo que suceda a su alrededor sólo usted determina
el modo en que se va a sentir interpretando de una u otra manera
todo aquello que le sucede. El ganador no permite que sus circunstancias
determinen su actitud; sino que se enfoca en mejorar la actitud
para acabar modificando las circunstancias.
Todos los grandes triunfadores, poseen un entusiasmo ante la vida
de tal magnitud que lo contagian irremediablemente a su alrededor.
Sienten tanto interés por todo lo que continuamente crean,
aprenden y desarrollan, que literalmente es como si estuviesen consumidos
por una gran fuerza que les impulsa a tomar acciones poderosas en
cada instante.
El entusiasmo es algo completamente invisible e intangible. Y, sin
embargo, sus resultados pueden verse a diario. Cuando usted ve a
un atleta batir un record, está viendo entusiasmo puesto
en acción. Una familia con poco dinero que hace un esfuerzo
para que sus hijos obtengan una buena formación, un vendedor
que obtiene los máximos resultados, una persona que pide
un trabajo y lo consigue, una persona normal que llega a millonario,
una pareja que consigue que su matrimonio funcione de maravilla;
todas estas personas tiene una caracteristica en común, un
gran entusiasmo. Como ve, el entusiasmo es la adrenalina psicológica
que hace que su mente, cuerpo y voluntad trabajen para asegurarle
la victoria, a pesar de lo duro que esta le resulte, dadas la competencia,
las limitaciones económicas y otros muchos inconvenientes.
Todo el mundo nace con entusiasmo. Lo primero que hace un recién
nacido es gritar con enorme entusiasmo. Pero pronto, ese espíritu
lleno de corazón y honestidad se va desinflando. La gente
empieza a manipular el sistema de encendido psicológico del
jovencito. Y el niño empieza a oir frases como No lo
hagas, Deja de hacer eso, No deberías,
Ya deberias saber, eres tonto, y otro tipo
de indicaciones que solo le hacen perder su entusiasmo. Las palabras
de ánimo y alabanza suelen ser infrecuentes. Con el paso
del tiempo, el chico o la chica encuentran seguridad a base de no
proyectar hacia el exterior su propia personalidad. El entusiasmo
con el que nacieron es reemplazado por el conformismo. Y dado que
el conformismo es simplemente soso y aburrido, falto de entusiasmo
y vulgar, la mayor parte de la gente, cuando llega a la edad adulta,
ha perdido sus ansias de llevar una vida interesante, positiva y
llena de alegría.
La cantidad de entusiasmo que tenemos en potencia todos nosotros
es ilimitada. Todos tenemos la posibilidad de hacer uso de la cantidad
de entusiasmo que queramos. Si nos entregamos con poca fuerza, el
resultado que obtendremos será pequeño. Pero si ponemos
mucha energía en lo que hacemos, lograremos grandes éxitos.
Uno consige lo que quiere en proporción directa al entusiasmo
que pone en lo que hace. Un gran éxito siempre está
acompañado por un gran entusiasmo. Por el contrario, los
fracasos siempre están unidos a la falta de entusiasmo.
Sonría y fabricará entusiasmo. La sonrisa es un instrumento
de motivación de eficacia asombrosa. Sonreir es una manera
maravillosa de vencer los enemigos del éxito, tales como
la contrariedad, el enfado, la frustación, el disgusto y
el miedo. Utilice la sonrisa en todas sus relaciones con los demás.
Su pasaporte para una personalidad magnética se apoya en
su nivel de entusiasmo. El entusiasmo son las relaciones personales
en tecnicolor. El entusiasmo es un vehículo burbujeante y
efervescente de comunicación de si mismo, un medio de demostrar
aprecio por la atención de alguien, y una manera de decir
gracias. Es cordialidad, amistad y encanto unidos a un programa
de trabajo. El entusiasmo es un modo de conseguir la ayuda de los
demás de buena gana, es un método de persuasión
con las aristas limadas. Es la manera de lograr consentimiento y
aprobación sin discusiones ni interrupciones. El entusiasmo
es un modo de atraer a la gente de tal manera que inmediatamente
se sienta interesada. Es el arte de la seducción pública.
Es una manera de traer la atención y de aumentar el interés.
La persona entusiasta nunca compara a las personas. Hace que toda
la gente se sienta importante. Demuestra un interés genuino
en lo que otros hacen. El entusiasmo tiene un sistema regulador.
No importa que las personas sean brillantes o torpes; cuando son
presas del entusiasmo responden de la misma manera. Responden porque
les gusta estar unidas a algo atractivo. Quieren estar con un triunfador.
Quieren una fórmula para vivir y un modelo entusiasta para
seguir. Tenga esto siempre presente siempre que quiera crear y liderar
un equipo de personas. El entusiasmo inspira confianza.Indica competencia.
Establece un tipo de simpatía que no se logra de ninguna
otra manera. ¡El entusiasmo es el catalizador del éxito!
Rasgo número tres: ¡Una fe inquebrantable!
En determinadas ocasiones sentimos que nos fallan las fuerzas y
que determinados sueños y objetivos comienzan a parecernos
imposibles de alcanzar. Son momentos en los que surge algún
reto o las cosas no están saliendo como deberían.
En esos instantes es muy fácil optar por el camino fácil
del abandono ya que aparentemente no queda nada por hacer. Es en
ese instante donde el verdadero triunfador hace que aparezca el
recurso definitivo para el éxito: la fe. Seguro que ha escuchado
infinidad de veces el dicho La fe mueve montañas.
Tener la sana sensación de que hay algo más grande
que nosotros mismos, algo que nos guía en cada instante,
produce la paz de espíritu necesaria para emprender grandes
proyectos sin caer en los temores. La fe le ayudará a tener
certidumbre de que su sueño merece la pena y puede conseguirse.
La fe le aportará el aplomo necesario para enfrentarse a
los grandes retos y desafíos esperando el mejor desenlace
posible. Una fe inquebrantable es el mejor apoyo y sustento en su
camino hacia el éxito. Son innumerables las historias de
éxito que citan a la fe como los cimientos que permitieron
la confianza y la capacidad para desplegar los recursos necesarios
para hacer que las cosas sucedan. ¿Necesitó fe Walt
Disney para ver en aquel terreno pantanoso y lleno de moscas lo
que hoy es Disneyland? ¿Necesitó fe Cristóbal
Colón para realizar un viaje que cambiaría el curso
de la historia? ¡Por supuesto que si!
Comience a alimentar la fe en usted mismo, en sus posibilidades
y en sus sueños. Comience a crear la sensación de
estar guiado hacia su destino. Necesitará fe
para creer en la posibilidad de que sus mayores sueños pueden
convertirse en realidad. Puede estar pensando ¿Cómo
voy a ser capaz de ganar un millón de pesetas al mes si hoy
no tengo ni para pagar el recibo de la luz? ¿Cómo
voy a poder crear un estado físico fuera de serie si apenas
puedo subir dos tramos de escalera? ¿Cómo voy a poder
crear una relación maravillosa si ya no existe apenas comunicación
con mi pareja?... La respuesta es sencilla. Ponga todo de su parte
y tenga fe. Tenga fe en que siempre existe un camino para hacer
que las cosas sucedan cuando uno esta realmente comprometido.
Con esa actitud propia de los verdaderos triunfadores será
capaz de encontrar los recursos necesarios para convertir cualquier
sueño que tenga en realidad. No lo olvide, ¡la fe mueve
montañas!
Rasgo número cuatro: ¡Estándares fuera de serie!
Su nivel de éxito en la vida viene determinado en gran medida
por el nivel de expectativas que tenga acerca de usted mismo. Las
personas que crean vidas legendarias se marcan el objetivo de rendir
de forma constante a un nivel fuera de serie. Demandan más
de ellos mismos de lo que nadie pueda esperar. Ese es gran parte
del secreto de su grandeza. Son demasiadas las personas que viven
su vida desatando únicamente una ínfima parte de su
potencial. Comience a reclamar su derecho a ser esa persona que
usted sabe que puede llegar a ser. Eleve de inmediato sus estándares
y no se conforme con menos de lo que es capaz de conseguir.
Recuerde siempre que cuando se fija como objetivo de rendimiento
un nivel simplemente bueno, generalmente los resultados de su desempeño
suelen ser mediocres. Esto asombra a muchas personas que no suelen
comprender como si han hecho un buen esfuerzo sus resultados pueden
ser tan pobres. Hay otras personas que deciden ir más allá
y se fijan como objetivo el nivel excelente. Se enfocan en realizar
un trabajo excelente y como contrapartida sólo obtienen buenos
resultados. De nuevo aparece la paradoja ¿Cómo es
posible obtener resultados simplemente buenos si yo he puesto un
esfuerzo realmente excelente? Muchas veces después de un
esfuerzo de este tipo solemos pensar que esforzarnos no vale la
pena porque de todas formas parece que nunca acabamos de alcanzar
los resultados que deseamos.
Pero por encima de estos existe otro nivel. Un nivel al que muy
pocas personas deciden llegar. Es el nivel de los triunfadores,
de los grandes ganadores en el juego de la vida. Es el nivel de
fijarse un estándar de rendimiento fuera de serie. Es el
nivel en el que se reta a dar lo mejor que hay en usted en todos
y cada uno de los instantes de su vida. Y en ese nivel se encuentran
todas las recompensas. En ese nivel le están esperando todos
y cada uno de sus mayores sueños. Pero usted tiene que conscientemente
tomar la decisión de regir su vida únicamente por
ese estándar fuera de serie.
El ser humano tiende siempre a buscar el camino de menos resistencia.
Tendemos a buscar soluciones rápidas y fáciles aunque
generalmente no sean las mejores opciones a tomar. La televisión
y la publicidad ya se encargan de vendernos ese mundo donde todo
es light y cuesta poco esfuerzo. Todos nos solemos mover
dentro de lo que se llama nuestra zona de comodidad.
Es esa zona en la que nos sentimos cómodos y que básicamente
esta compuesta por nuestra rutina diaria, aquello que ya conocemos
y dominamos. Pero le garantizo que cualquier meta y objetivo que
realmente merezca la pena va a quedar fuera de esa zona de comodidad.
Hemos de comenzar a comprender que para lograr los resultados que
deseamos en la vida en muchas ocasiones tendremos que expandir nuestra
zona de comodidad. Hemos de empezar a ser capaces de hacer cómodo
lo que en muchas ocasiones resulta incómodo. Los verdaderos
triunfadores son personas que en un momento determinado han estado
dispuestas a hacer cosas que la mayoría no están dispuestas
a hacer. Son personas que siempre están dispuestas a recorrer
ese kilómetro extra que casi siempre es necesario para triunfar.
Unase a este grupo de personas. Comience a buscar formas de dar
continuamente más de lo que se espera de usted. Demándese
sobresalir de la media. Elimine las excusas de su vocabulario y
en lugar de ponerse excusas comience a afirmar con rotundidad Siempre
hay un camino si estoy realmente comprometido. ¿Cuál
es ese kilómetro extra que necesita recorrer para avanzar
de forma significativa hacia sus sueños? ¿Qué
más podría hacer que no esté haciendo actualmente
que supondría un importante avance en su vida? ¿Cómo
puede añadir más valor a su empresa o a su puesto
de trabajo? Haga una lista de cuales son sus kilómetros
extras y enfóquese en recorrerlos a partir de hoy.
Cuando uno comienza a recorrer esos kilómetros extras, la
autoestima personal empieza a crecer. Cada vez se sentirá
capaz de conseguir más cosas ya que se encontrará
con frecuencia poniendo un esfuerzo extra que la mayoría
no está dispuesto a poner. En esos momentos le aseguro que
comenzarán a aparecer personas a su alrededor que le dirán
que se relaje, que baje el ritmo. No les escuche porque ese tipo
de personas son los mediocres que quieren que usted se quede a su
mismo nivel de incompetencia. De todo lo que hay en usted porque
eso es lo que realmente acelerará su marcha hacia el éxito
y no la búsqueda de la salida más cómoda. Unase
al grupo de los ganadores.
Rasgo número cinco: ¡La integridad!
Somos congruentes cuando pensamos, decimos y hacemos lo mismo. Cuando
existe sintonía entre nuestro lenguaje verbal y no verbal.
Muchas personas dicen una cosa, piensan otra y acaban haciendo otra
distinta. La incongruencia lleva a estados emocionales negativos
como la depresión, las malas relaciones y la apatía.
La falta de congruencia malgasta su energía. Sin embargo
la congruencia es poder. Las personas congruentes inspiran confianza.
Son personas en las que nos gusta confiar porque transmiten confianza,
veracidad y compromiso. Son personas que gozan de estados emocionales
plenos y positivos porque saben que están actuando de la
manera correcta; de acuerdo a su conciencia.
La incongruencia es lo que destruye los sueños de las personas.
Cuando una persona no es congruente su poder personal desaparece.
Son personas que saben que deberían estar haciendo las cosas
de otra manera pero continúan haciendo las cosas del mismo
modo. Como ejemplo típico tenemos el de la persona que sabe
que determinados alimentos que está tomando están
minando su salud, pero se mantiene aferrado a ellos. O la persona
que sabe que el tabaco le acerca cada día un poco más
a su muerte y a pesar de ello continúa fumando. O la persona
que te dice que te aprecia, pero con su tono, sus expresiones faciales
y su mirada te está diciendo algo muy diferente. La incongruencia
suele venir de la mano de la comodidad. Todos sabemos que deberíamos
estar tomando determinadas acciones o produciendo determinados cambios;
pero a pesar de pensarlo jamás nos ponemos en marcha para
tomar las acciones necesarias porque nos resulta más cómodo
quedarnos como estamos que dar los pasos necesarios y simplemente
hacerlo.
Comience a actuar a partir de este mismo instante con congruencia
absoluta. Actúe como sabe en su interior que debe hacerlo
para alcanzar los resultados que desea de la vida. Haga que entren
en sintonía su pensamiento, sus actos y sus palabras. Uno
se libera de muchas tensiones cuando comienza a ser congruente.
En ese mismo instante se deja de librar una batalla en su interior
y esa energía que antes se desperdiciaba en esa lucha, se
puede dedicar ahora a construir una vida exitosa y un carácter
de ganador. Ahora mismo es el mejor momento para comenzar a ser
congruente de verdad. Es cuestión de una simple decisión
por su parte. Tome de una vez por todas esa decisión y haga
de la congruencia parte de su identidad.
© 2003 JOSE MARIA VICEDO
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